Bipolar testimony from Argentina

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Más abajo pueden leer el testimonio completo en Español.

Name: Leopoldo

Location: Buenos Aires, Argentina

Age:  58

Diagnosis: Bipolar disorder since 1989, diagnosed 20 years after my first crisis when I was 21.

My Story:

I’ve lived with my partner more than seven years and I work as Business Manager as well as Public Accountant. I’m also teaching at university and doing technical research for an organization related with my job. I’ve written three technical books about Economic Science and last 18th I gave my fourth one to my publisher. I also cooperate with Bipolar Foundation of Republic of Argentina (FUBIPA) and I’ve been working there as coordinator for more than sixteen years now.

I had my first episode age 21, after getting my degree in Business Management and becoming an uncle for first time, among some other personal circumstances. That triggered my first crisis. Being so young and the pressure of reaching an important achievement in my life was more that I could bear emotionally. Depression was my first experience: no one understood, neither me or my family. That was 37 years ago, there was barely information and getting a diagnosis was awfully difficult. There began the procession of psychiatrists and psychologists and I finally was admitted in an asylum.

Coming out of the asylum I was diagnosed by a psychiatrist as schizophrenic and I had to follow an electroshock treatment. I remember my parents were very upset: no one ever explained us what that treatment involved.

After that I had an episode of euphoria and then a period of apparent stability. I found a job, met my girlfriend and got married. Everything was “fine”. Eight years later, from 1972 to 1980 the bipolar signs came back showing that, as long as this disorder is not properly treated, it gets worse in time. That’s what happened to me, and late 1983 I fell into depression with severe panic attacks: I couldn't leave home, and I even had a suicide attempt. The full blown manic episode that followed lead me to buy an office and four apartments in Buenos Aires. Fortunately I could back out with a lot of help from my family.

Finally I went back to the asylum and a psychiatrist thought I could have bipolar disorder and prescribed lithium. Unfortunately I got poisoned cause the hospital was doing my blood tests wrong. My doc got so scared that he just took the lithium away.

Early 1989, being deeply depressed I heard of a neurosurgeon specialized in depression. He scanned patients brain and a computer software was able to prescribe the treatment and meds doses, which he made in his own lab (a really good deal indeed). I left depression but I had such a manic episode that, because of his treatment, I fell into a grade one coma.

 Finally, in 1989 another psychiatrist diagnosed me with bipolar disorder and I started a treatment with lithium which I still follow. I lost a lot of opportunities but being diagnosed and following treatment for more than 18 years now my life is completely normal.

Being bipolar in Argentina:

In Argentina you can find public health care and private clinics too. Bipolar disorder is barely known, but step-by-step society is beginning to know, slowly but noticeably. Social stigma is huge. The ignorance about mental diseases makes people be afraid and scared of patients. The usual mood-stabiliser is lithium, the oldest one. Nowadays we are using anticonvulsants like valproic acid and lamotrigine.

What helped me most:

Besides meds, I’ve been in psychotherapy for nine years now and I’ve been cooperating with FUBIPA (www.fubipa.org.ar) for fifteen years, an association to help bipolar patients, unique in Argentina. So I have the most complete treatment, cause I know and use all the available resources to tackle this disorder.

One of my tasks for FUBIPA is contacting with some other associations all over the world, which allows me to travel and make bonds. I also coordinate the “First time” group, an informative meeting for all those coming for information. This is a big support for them and really gratifying, we’ve already attended more than 400 persons so far.

To finish this testimony I just want to say something I wrote in 1995: The title of an essay I wanted to publish about my experience with bipolar disorder and my cooperation with FUBIPA: “HOW SUFFERING A DEVASTATING ILLNESS I ENDED UP FEELING DEEPLY GRATIFIED.”

Hugs for all bipolar patients.

The Bipolar Foundation thanks Maria Nieto Vizcaya for her help with Spanish to English translation.
The Bipolar Foundation agradece a Maria Nieto Vizcaya su ayuda en la traducción de este testimonio.

Testimonio bipolar desde Argentina

Nombre: Leopoldo

Localización: Buenos Aires, Argentina

Edad: 58 

Diagnosis: Desorden Bipolar desde 1989, 20 años después de mi primera crisis cuando tenía 21 años.

Mi historia:

Vivo en pareja desde hace más de siete años y ejerzo mis profesiones de Licenciado en Administración y Contador Público. Soy docente universitario, doy cursos de capacitación para colegas, soy investigador en el organismo técnico de mi profesión. Soy autor de tres libros técnicos de ciencias económicas y el 18/1/08 entregué a la editorial, una de las tres más importantes, mi cuarto libro. Participo del grupo de ayuda mutua de la Fundación de Bipolares de la República Argentina y soy coordinador desde hace más de dieciséis años

La primera manifestación la tuve a los 21 años, después de recibirme de Licenciado en Administración y de ser tío por primera vez, entre otras cuestiones. En mi caso, las dos situaciones descritas fueron un claro disparador de la predisposición que tenía para entrar en crisis por el trastorno desde mi nacimiento. Precisamente el hecho de recibirme muy joven y alcanzar un objetivo importante en mi vida fueron demasiada presión para mi situación emocional.

La depresión fue la primera experiencia que tuve: nadie entendía nada, ni mi familia ni yo. De eso hace ya pasaron 35 años y por aquel entonces existía apenas información, y las dificultades de tener un diagnóstico eran enormes. Así comenzó el primer desfile de psiquiatras y psicólogos y mi primera internación. Después de la salida de la internación tuve el diagnostico de un médico psiquiatra que sentenció esquizofrenia, por lo que tuve que seguir un tratamiento de electroshock. Recuerdo que mis padres me comentaron que estaban muy enojados con ellos: nunca nos explicaron el tratamiento que iba a recibir.

Luego sobrevino una etapa de euforia y después una aparente estabilidad. Me ubique laboralmente, me  puse de novio, me casé y supuestamente “todo estaba bien”. Pasaron 8 años, de 1972 a 1980,  y volvieron las manifestaciones del trastorno bipolar cumpliéndose una regla que es, si no retrata la enfermedad adecuadamente, con el tiempo la sintomatología se agrava en duración e intensidad. Precisamente fue lo que me pasó, ya que a finales de 1983 pase por un proceso depresivo profundo con estados de  pánico que no me animaba a salir de mi casa, incluido un intento de suicidio. Luego pase a la otra fase hasta llegar a tener un episodio grave de manía en 1985. En plena manía, señé una oficina y cuatro pisos en el micro centro de Buenos Aires, del cuál después pude deshacer toda la operación con la ayuda de familiares.

Volviendo a la internación allí por primera vez el médico psiquiatra que me atendía sospechó que podría tener el desorden bipolar y me dio litio. Desgraciadamente me intoxiqué porque el laboratorio que hacía los análisis para el sanatorio los hacia mal. El problema lo supere unas horas después con el retiro de la medicación pero el profesional que me atendía se asusto tanto que no me lo volvió a prescribir.

A principios de 1989 estando muy deprimido caí en manos de un neurocirujano especializado en depresión, que había tenido la “idea” de estudiar con sus pacientes, haciendo un mapeo cerebral. La misma computadora le daba la combinación de sustancias antidepresivas que debía usar para el tratamiento, que él mismo preparaba en su laboratorio, un “negocio redondo”. Me sacó de la depresión pero cuando me disparé me planchó de tal modo que me puso en estado de coma grado 1.

Finalmente en marzo1989 recién un psiquiatra me diagnóstico el trastorno bipolar y allí comencé el tratamiento con litio que sigo hasta la fecha, así que me la pase bailando con el trastorno a lo largo de casi 20 años. Tuve muchas pérdidas, pero a partir del diagnóstico y tratamiento y utilizando otras herramientas pude rehacer mi vida. Desde 1991/92 estoy estabilizado y hago la vida de cualquier persona y sigo tomando el estabilizador a lo largo de estos 18 años.

Ser bipolar en Argentina:

En Argentina existen tratamientos con atención del Estado y Privados, no conozco un procedimiento determinado. El desorden bipolar es escasamente conocido, pero muy lentamente la sociedad va tomando conciencia, lenta pero perceptiblemente. El rechazo es alto, por el desconocimiento que existe en la población en general sobre los problemas de salud mental. El estabilizador del ánimo más común es el litio, en Argentina es el más antiguo. Aparte de éste, el desorden bipolar se trata con anticonvulsivantes del tipo del ácido valproico, la carbamazepina o la lamotrigina.

Lo que más me ayudó:

Además del tratamiento, hago psicoterapia, cuya última etapa lleva diez años, y  llevo dieciséis años participando de la organización de ayuda mutua que es FUBIPA (www.fubipa.org.ar), y que es única vinculada con el desorden bipolar en la Argentina. De esta forma hago el tratamiento integral para el trastorno bipolar, ya que utilizo todos los recursos disponibles en la actualidad para el abordaje del trastorno.

Una de mis actividades en FUBIPA es el contacto con las sedes del interior y las Asociaciones pares en el mundo, lo que me ha permitido viajar en varias oportunidades estrechando vínculos desde hace muchos años. Por otra parte, tengo el gusto de coordinar el grupo de “Primera vez”, que es la reunión informativa que les damos a las personas que se acercan a la institución. Es una reunión muy movilizadora y a la vez muy gratificante y este año 2007, llevamos recibidas 400 personas, toda una tarea.

Para despedirme quiero escribir lo que en 1995 imagine como título de algo que quería publicar respecto a mi experiencia con el trastorno bipolar y mi participación en FUBIPA: «DE CÓMO PADECIENDO UNA ENFERMEDAD DEVASTADORA LLEGUE A OBTENER GRATIFICACIONES»

Un abrazo para todos aquellos que padecen el trastorno bipolar.